El Expolio

 

El Expolio, es una pintura comenzada en verano de 1577 y terminada en la primavera de 1579 para el Altar Mayor de la Sacristía de la Catedral de Toledo, donde todavía se encuentra.

La pintura nos muestra a Cristo mirando al cielo con expresión de serenidad; podemos ver su idealizada figura separada del resto y la violencia que le rodea.

Una figura vestida de negro en la parte de atrás señala  a Cristo acusándole, mientras otros dos discuten sobre quien se quedará con sus ropas.

También podemos observar a un hombre vestido de verde a la izquierda de Cristo que le sujeta firmemente con una cuerda.

En la esquina inferior derecha, un hombre vestido de amarillo agujerea la cruz  para facilitar la inserción de un clavo en los pies de Cristo.

La radiante figura del Salvador está violentamente adosada al coro de figuras de los ejecutores, quienes están armados rodeándole,  creando  un    ambiente de perturbación con sus movimientos, gestos y lanzas.

El Expolio, El Greco, detalle

Cristo está ataviado con una brillante toga roja, es  en esa túnica donde El Greco concentra toda la fuerza expresiva de su arte.

En la parte inferior izquierda, las Tres Marías (la Virgen María, María Magdalena y María Cleofás) contemplan la escena angustiadas. Su presencia fue objetada por la Catedral,  ya que los Evangelios no las mencionan como presentes     en ese momento y lugar. Este fue uno de los motivos por los que el Cabildo se negaba a pagar la cantidad pedida por el pintor cretense.

La figura de Cristo, robusta, alta y tranquila, domina   el centro de la composición, construida verticalmente, como un muro.

El cuadro no fue cobrado hasta dos años más tarde, en diciembre de 1581, después de un largo pleito, la Catedral pagó finalmente 350 ducados de los 900 que pedían los tasadores  nombrados por El Greco, aunque los representantes del  Cabildo ofrecían una cantidad menor, 228 ducados.

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